martes, 25 de abril de 2017

Estás muerto - Demon's Souls


"¡Bienvenidos al reino de Boletaria, donde nada nos importa y hacemos mierda jugadores en los primeros 10 minutos de partida!"

Esa debería ser la carta de presentación de "Demon's Souls", un juego exclusivo para PS3 que salió en el año 2009 hecho por "From Software" y dirigido por Hidetaka Miyazaki. En un principio se lanzó de manera exclusiva en Japón pero más tarde sería traído por petición popular (y por el abandono de la licencia por parte de Sony quienes dijeron "esto es una cagada") a Occidente de la mano de Atlus y al resto del mundo de la mano de Bandai Namco.

"Demon's Souls" es en su esencia un RPG de acción y digo en su esencia porque va más allá de eso. Es también un juego de estrategia donde debemos planear nuestros ataques, analizar nuestro contexto para ver qué se encuentra a la vuelta de la esquina y elaborar un plan de acción efectivo. Es, también, uno de los juegos más crueles con los nuevos jugadores. Y, por qué no, uno de los más castigadores hacia todo tipo de jugador que no siga sus reglas.

Mi aproximación a esta saga fue en partes: al principio me veía reacio a la idea de jugarlo justamente porque lo consideraba muy difícil. Un día, por presión de mis amigos, comencé a jugar Demon's Souls. Sabía que iba a ser una tortura así que le fui dando de a poco. Creo que las primeras dos horas fueron las peores, "darme cuenta de como funcionaba todo" fue jodido. Pero a medida que avanzaba me daba cuenta que nada de lo que aprendí me servia ya que el juego siempre encontraba una nueva manera de romperme el culo. Y fue ahí, antes de vencer al segundo jefe del primer mundo, donde dejé por primera vez este juego.


Mi segunda aproximación ocurrió un año después: un día vi entre mis juegos de PS3 que Demon's Souls seguía ahí descansando y diciéndome mientras dormía -"Yo sé que querés más, putita"-. Decidí darle una segunda oportunidad. Esta vez lo empecé de nuevo bajo un nuevo nombre y una nueva clase de personaje y logré llegar más lejos en menos tiempo de lo que me había tomado en la partida anterior. Había dominado Demon's Souls y me sentía en la cima del mundo... Hasta que me dijo -"Jaja, no puedo creer que pensaste que esto iba a ser tan fácil"-. Y me rompió el culo de nuevo. Y me calenté. Y lo volví a dejar.


Mi tercera aproximación volvió a ocurrir un año más tarde: un día quise ver donde había dejado la partida anterior y... Nada... Me volví a enganchar luego de vencer a un jefe que me tenía como loco antes. Me armé de preguntas y se las disparé a mis amigos, revisé en foros en internet y en mil guías simultaneas, no había manera de que Demon's Souls me pisara ahora. Tenía la información y las indicaciones para vencerlo, pero hacía falta hacerlo... Y lo hice. Llegué hasta el último jefe luego de literalmente destruir todo lo que se encontraba en mi camino y... Me frustré y volví a dejarlo.


Mi cuarta aproximación ocurrió un mes más tarde de la última vez: un día estaba por salir a una fiesta y dije "VOS, HIJO DE UN TRANSATLÁNTICO LLENO DE [Todos sabemos lo que va acá] NO ME VAS A VENCER AHORA". Y me venció. Pero seguí intentando, y aprendiendo, e intentando y aprendiendo. Y finalmente lo vencí.

Terminar Demon's Souls fue un proceso largo y tortuoso que me llevó dos años en intervalos que me permitieron aligerar la bronca que me había generado la derrota. Ahora entiendo ese meme que vi hace un tiempo:


Ya sé que habla acerca de la secuela, Dark Souls, pero el significado es el mismo. Demon's Souls es un juego que te castiga muy feo si te equivocas y que te recompensa mucho si haces las cosas bien. Es realmente una experiencia única que se la recomiendo más que nada a todos aquellos que tengan muchísima paciencia.

Les voy a resumir lo mejor que puedo lo que es "Demon's Souls". Al arrancar el juego se nos pide que creemos un personaje de una determinada clase que queda a nuestra elección. La variante entre clases es generalmente el arma que usan y los atributos con los que arrancan, elementos que más adelante podremos mejorar según vayamos avanzando por los niveles.

Al terminar la personalización somos arrojados a un espacio donde por poco ni se nos dicen los controles principales, sino que las indicaciones de movimientos nos aparecen en forma de mensajes escritos en el piso. A partir de este momento estamos por nuestra propia cuenta. Avanzamos hasta que nos encontramos con el primer enemigo a quien podemos matar con facilidad con la ayuda que recibimos hasta ahora. El problema llega más adelante, cuando de la nada el juego nos tira al primer jefe. Diría que en esta instancia hay un 95% de posibilidades de que la quedes en el primer intento. Y esta bien, por que eso es lo que el juego quiere.


Una vez que nuestro personaje muera somos transportados al "Nexo", un lugar desde el cual nos podemos transportar a las distintas regiones de Boletaria, el lugar donde Demon's Souls se desarrolla. Conocemos también a la "Dama en Negro", el alma solitaria que había el Nexo y que nos va a ayudar a nivelar a nuestro personaje cada vez que le traigamos almas.

"La Dama en Negro"

¿Como conseguimos almas? Fácil. Todo lo que tenemos que hacer es ingresar a un nivel y matar enemigos. Cada enemigo nos da una cantidad diferente de almas dependiendo de la clase que sean. Los más grandes por lo general nos dan más pero son también más duros de matar. Las almas son nuestro tipo de moneda al mismo tiempo y lo vamos a necesitar para comprar items, forjar armas y demás cosas.


Donde radica la verdadera dificultad del juego es en la inminente posibilidad de morir. Créanme que morir es el acto más frecuente que va a pasar en este juego, al menos al principio. Morir significa no solo que seremos devueltos al último lugar de grabación, sino que todas nuestras almas son sustraídas si nos las usamos. Una vez muertos podemos volver al último lugar donde nos mataron para recuperar nuestros restos, pero si morimos en el camino lamentablemente los mismos se perderán y no se podrán recuperar. Otra implicación de morir es resucitar en el estado de "Espíritu", lo que nos deja la mitad de la barra de vida a nuestra disposición y nos acerca un poquito más a la muerte. Hay maneras de revivir, una es usar un item llamado "Piedra de los ojos efímeros" y la otra es la que voy a detallar a continuación.

Cuando encontramos jefes, seremos encerrados en un espacio únicamente para darles batalla a ellos. Cada jefe tiene una manera distinta de atacar y generalmente maneras distintas de ser vencidos. Si logramos ganarles seremos recompensados con la resurrección del estado "Espíritu" así como una gran cantidad de almas y por último, el alma del jefe que acabamos de matar. Si nos aferramos al alma podremos más adelante usarla para crear armas y armaduras únicas de la mano de uno de los herreros. Si decidimos usarlas obtendremos una gran cantidad de almas, pero perderemos la oportunidad de utilizarla por ahora.


Gran parte de la jugabilidad de Demon's Souls se reduce a descubrir las cosas por uno mismo. Por eso es que en varios lugares dicen que si planeas jugarlo no leas nada al respecto. Admito que es lindo descubrir las cosas por uno mismo (como aquella primera vez que un chico ve una Playboy) pero a veces un poquito de consejo no viene mal. Si planean jugarlo no tengan vergüenza de buscar en una guía si se atoran en una parte, el juego puede ser muy críptico y parecer extremadamente injusto a veces.


Digo "parecer" porque creo firmemente que no lo es. Si, puede haber instantes en los que putees a los 3506958 astros en el espacio porque acabas de morir de la forma más idiota que se te ocurra pero la mayoría de las veces eso no es más que nuestra propia culpa por no haber visto algo que estaba a plena vista (o a veces por hacernos los gomas y decir 'ah pero a este lo bajo de dos golp- ah, me mató.  Juego puto.'). Como bien dijo Dayoscript en su reseña de la secuela, la saga Souls "no es difícil, es exigente". Exige que aprendas, que coordines, que esperes, que seas paciente.

Después de todo apurarte solo va a hacer que te enojes más cuando pierdas, ¿no? Va a hacer que dejes el juego cuatro veces, ¿no? Va a hacer que te enojes repetidas veces y casi rompas un joystick por revolearlo cuando las cosas no te salían, ¿no? Esto se volvió muy autobiográfico.

En fin. El mundo es hermoso, la jugabilidad es única y si les gusta el anime y manga hay muchísima inspiración tomada de "Berserk" de Kentaro Miura. Demon's Souls así como Dark Souls 1, 2 y 3 toman muchísimos elementos del lore de Berserk para inspirarse en la construcción de su mundo. El Spin-Off llamado "Bloodborne" saca inspiración de las escrituras de H.P. Lovecraft y de todo el "Cthulhu Mythos".


Vale también mencionar el aspecto multijugador del juego, que nos deja leer mensajes que dejan los demás jugadores advirtiéndonos de un peligro o mismo haciendo que nos caigamos en algún lugar a nuestra muerte por su propia diversión. Podremos ayudar a jugadores en su propia partida así como atacarlos para robarles su experiencia o nosotros podemos resultar victimas de un ataque o bendecidos con la ayuda de un groncho de nivel 78 que baja jefes de un solo golpe.


Jueguen Demon's Souls, o cualquier título de la saga Souls. Haganlo. Chau. Los quiero.

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